La iniciativa busca reducir la brecha digital en zonas rurales mediante acceso comunitario a internet, formación tecnológica y servicios digitales. Beneficiará a más de 440 mil personas en Ñuble y La Araucanía.
En un hito histórico para la región, se inauguró en Magdalena Alto, comuna de Coelemu, el primer punto de conexión comunitaria a internet del proyecto “Comunidades Conectadas”, una alianza entre el Sistema de las Naciones Unidas, el Gobierno Regional de Ñuble, la Unión Europea y los municipios locales.
La ceremonia incluyó la participación de la Coordinadora Residente de la ONU en Chile, María José Torres, el Gobernador Regional Óscar Crisóstomo, la ministra de Agricultura Ignacia Fernández, la Embajadora de la Unión Europea en Chile, Claudia Gintersdorfer, y vecinos del sector.
El proyecto, con financiamiento del Fondo Conjunto para los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas, contempla la instalación de más de 50 puntos de conexión en Ñuble y La Araucanía, beneficiando a más de 440 mil personas. Su objetivo es cerrar la brecha digital y fortalecer el acceso a telesalud, formación digital, emprendimientos rurales y servicios sociales.
Un modelo de desarrollo inclusivo y colaborativo
Durante la inauguración, la Coordinadora Residente de la ONU en Chile, María José Torres, destacó que este proyecto representa un cambio estructural en cómo se entiende el desarrollo:
“El desarrollo no son proyectos aislados; se trata de que cada persona, sin importar dónde viva, pueda educarse, emprender, trabajar y acceder a salud y protección social. No es un privilegio, es un derecho. Y ustedes lo están haciendo posible”, afirmó.
La representante también subrayó la importancia de las alianzas internacionales como motor del impacto social:
“Sin las alianzas no podríamos lograrlo. Lo que aprendemos en Chile lo compartimos con otros países y viceversa. La clave del desarrollo sostenible es trabajar de la mano entre comunidades, autoridades y organismos internacionales. Los verdaderos protagonistas son ustedes, desde los territorios”.
Compromiso internacional por la inclusión digital
La Embajadora de la Unión Europea en Chile, Claudia Gintersdorfer, señaló que la conectividad digital es una herramienta fundamental para el desarrollo equitativo:
“Este proyecto transforma realidades: mejora la atención en salud, impulsa la productividad agrícola y fortalece las comunidades. La conectividad no es solo un servicio, es un derecho esencial y una plataforma para el crecimiento sostenible de los territorios rurales”.
Por su parte, la Ministra de Agricultura, Ignacia Fernández, enfatizó que esta alianza permite abrir oportunidades concretas en zonas tradicionalmente rezagadas:
“Estas soluciones nos permiten cerrar brechas y acercar la digitalización a las comunidades rurales. Hoy no hablamos de beneficiarios, sino de aliados, porque este logro es fruto del trabajo conjunto de sus propias comunidades. Es un primer paso para Magdalena Alto, Coelemu y toda la región de Ñuble”.
Ñuble: conectividad para el desarrollo
El Gobernador Regional Óscar Crisóstomo destacó el compromiso del Gobierno Regional con la equidad digital:
“En Ñuble estamos cumpliendo hitos concretos. Este punto de conexión es parte de un proceso que avanza en cerrar brechas históricas. Con el programa Última Milla pasaremos de un 37% a un 88% de conectividad en tres años. Si hay una región que va a crecer y transformarse, es Ñuble, y lo hará de la mano de su gente”.
El programa también contempla capacitación en competencias digitales para más de 2.000 personas, incluyendo pequeños agricultores, mujeres y jóvenes, y permitirá el acceso a soluciones de telesalud y protección social digital para más de 25.000 usuarios.
Una alianza por el futuro rural
La iniciativa Comunidades Conectadas, con una inversión de 3 millones de dólares y una duración de tres años, es implementada por ONU Chile junto a FAO, CEPAL, ONU Mujeres, OPS/OMS y la UIT, bajo el liderazgo de la Oficina de la Coordinadora Residente.
Su propósito es que el desarrollo digital llegue donde antes no lo hacía, fortaleciendo la autonomía de las comunidades y el acceso equitativo a los derechos sociales.
“El desafío es que nadie quede atrás. Hoy, Ñuble y La Araucanía dan un ejemplo concreto de cómo las alianzas globales pueden transformar territorios rurales”, concluyó Torres

