Pocas horas después de la inscripción de candidatos para la elección parlamentaria de noviembre próximo, un rumor empezó a circular en las esferas políticas de Ñuble: Marta Bravo Salinas, ex seremi de Salud y actual parlamentaria por la zona, habría renunciado a la UDI.
Y si bien fue la misma legisladora la que se encargó de desmentir los trascendidos, la escena, comentan fuentes locales del gremialismo, no estuvo alejada de la realidad.
Con la inscripción de Jorge Sabag en la lista de Demócratas, en pacto con la UDI y RN, desde la presidencia del partido, que preside Guillermo Ramírez, habrían comentado que en Ñuble la posibilidad de mantener los dos cupos en la Cámara con los que cuentan en la actualidad era una tarea titánica, “casi imposible”, expresa un dirigente de la tienda fundada por Jaime Guzmán.
Así las cosas, la posible renuncia de Bravo buscaba impulsar un nuevo aliento a su carrera a la reelección, presionando a la testera a focalizar esfuerzos y recursos en ella, por sobre su compañero de lista, Cristóbal Martínez. Si bien en algún momento se estudió la posibilidad incluso de que fuera reemplazada ( si es que se concretaba la renucnia), finalmente nada de eso pasó. Ella no renunció a la UDI y las opciones de que solo uno de los dos renueve su período parlamentario son evidentes.
“Acá es claro que la guerra será a muerte. Es imposible que como lista podamos doblar, la lógica indica que sale un UDI, un RN y un demócrata”, comenta un alto dirigente regional, que en el pasado ocupó cargos en el Ejecutivo.
Con lo anterior, Marta Bravo tendría perdida su oportunidad de renovar la labor legislativa, considerando la alta diferencia de votos que tuvo con su compañero de lista.
Por lo anterior, dicen en la UDI, será claro que la campaña de Martinez será millonaria, mientras que la de Bravo discreta. “En una elección en la que asegurar el parlamento es clave, nadie va a poner los huevos en una canasta rota”, sentencian desde la UDI.

