Once personas fueron detenidas en el operativo “Oro Rojo”, que logró esclarecer 21 hechos delictivos asociados al robo de cobre
Ñuble, octubre de 2025.– La Fiscalía de Análisis Criminal de Ñuble (SACFI), en conjunto con la Brigada de Robos (BIRO) de la PDI de Chillán, logró desarticular una banda criminal compuesta por 13 personas dedicada al robo de cables de tendido eléctrico y transformadores en diversas regiones del país.
El operativo, denominado “Oro Rojo”, culminó con la detención de 11 integrantes de la organización en la ciudad de Rancagua, tras una investigación de casi 10 meses de trabajo coordinado entre fiscalía y policía.
“Se formalizó a 11 imputados por los delitos de apropiación de cable tendido eléctrico y asociación delictiva. Nueve de ellos quedaron en prisión preventiva y dos con arresto nocturno y arraigo nacional”, detalló el fiscal Rolando Canahuate, jefe de la Fiscalía SACFI de Ñuble.
Investigación de largo aliento
Según informó el Ministerio Público, la investigación comenzó en la comuna de El Carmen, donde un afectado instaló cámaras con lectores de patentes tras sufrir reiterados robos en su predio.
A partir de esas imágenes se logró identificar los vehículos utilizados por los delincuentes, lo que permitió reconstruir la red de operaciones de la banda, que se extendía desde la Región Metropolitana hasta Ñuble.
“Se posicionó a los imputados en 21 sitios del suceso gracias a interceptaciones telefónicas y análisis criminal. Es una organización estructurada con un líder, ejecutores y receptores del material sustraído”, explicó Canahuate.
Durante los allanamientos se incautaron evidencias vinculadas a los robos, como herramientas y rollos de cable de cobre, así como documentación que acredita la estructura delictiva de la agrupación.
Trabajo conjunto y resultado contundente
El prefecto de la PDI de Chillán, Nelson Contreras, destacó la coordinación entre regiones:
“La operación Oro Rojo fue dirigida por la Fiscalía SACFI y ejecutada por nuestra brigada de robos, en colaboración con unidades de O’Higgins y Maule. Logramos detener a 11 de los 13 blancos investigados y establecer su participación en múltiples delitos que afectaron el suministro eléctrico rural y urbano”.
Las autoridades informaron que la banda operaba con roles definidos: un líder organizaba los golpes, un grupo cortaba el tendido y otro recibía y comercializaba el cobre robado.
La investigación seguirá abierta por más de 90 días, mientras se busca dar con los dos prófugos restantes y determinar su participación en otros hechos similares.

